Como amante de varios deportes, algunas personas saben que me gusta el basketball, actividad que practiqué profesionalmente por 10 años consecutivos en mi pais natal Guatemala, logrando subir de segunda a primera división en la Liga Nacional en el Teodoro Palacios Flores, y bueno, el sueño de ser seleccionado nacional no se pudo por cuestiones personales.Al emigrar a los Estados Unidos no hubo chance de seguir en ese camino, a pesar que pude hacer algunas cosas como haber sido entrenador (coach) por 2 años de niños del programa "YMCA" conocido a nivel mundial y que el grupo Village People en los '70 hizo aún más popular con su canción en donde con las manos y brazos se dibujaba letra por letra y se coreaba, y que aún se sigue haciendo en cualquier evento o fiesta, y quién no lo recuerda: "Is fun to be on guai, em, ci, ey"(YMCA) .
Al hechar raices por acá, y por el nacimiento de mi hijo en Miami decidí ser seguidor de los Miami Heat, soñando durante 12 años ver a este equipo floridano llegar a la final de la NBA como fan.
Recuerdo los encuentros contra los Bulls, cuando Michael Jordan otro de mis jugadores prediléctos jugaba y se veía difícil que el Heat pudiera lograr algo, además de tener rivales fuertes como los Knicks de New York, los Pistons de Detroit y los Pacers de Indiana, quienes por muchos años dominaban el tabloncillo.
Pero llegó la hora para este equipo, y en manos de un joven y habilidoso jugador, los Miami Heat encontraban el camino de la gloria. En el 2005 y 2006 Wade aparece como un ave mortal, dejando entrever uno de los nuevos talentos de la NBA y jugando como los grandes al lado de Saquille O'neal, Alonzo Morning, Gary Payton y otros que conformaron el equipo que nos trajo una gran alegría deportiva no solo a los miamenses, si no, a los que gustamos de este deporte a nivel mundial.Hace unas semanas la revista Sport's Illustrade lo reconoce como el deportista del año: http://sportsillustrated.cnn.com/magazine/specials/sportsman/2006/
A la vez el que más admiran y quieren los niños, a lo que yo agrego: "Es un valuarte y ejemplo para la juventud de cualquier pais en donde se practique el baloncesto".
Si nunca pude estar en mi selección nacional, puedo decir que logré un sueño cuando los Heat ganaron su primer título, y con la desventaja que la mayoría de juegos fueron fuera de casa.
Bién por Wade, por demostrar su carisma, talento y su vida ejemplar en pro de la niñez y de la juventud.